15 de marzo de 2012

Podemos llegar al cielo no nos cuesta nada.

No sé como contar esto, la verdad.
llevaba una semana preguntandole al cielo si él algún día me querría como la quiso a ella. Es una tontería, pero yo olvidé a Aitor por él, gracias a él, mejor dicho. Y él es el primero, es mi primero, siempre, ya no hay más tíos para mi. Y sinceramente, me gustaria ser la única para él, también.
Y hoy me entero que sí... que me quiere, que ella se acabó, que ahora estoy yo. Y pasado mañana será al fin nuestro día, lo necesito abrazandome, abrazame aunque haga calor, clávame los dedos en la espalda, bésame así apasionadamente como sólo tú sabes, venga, vamos, que la noche es corta.

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