Ven, que voy a quitarte la verguenza de un mordisco. Ven, vamos a tatuarnos ciento y pico besos, sí ven, agarrame y provocame que me encanta que me tomes fuerte. Aprieta mis costillas con tus manos, encaja mi cadera en tu cadera, deshazme de la ropa con la urgencia que te provoca el frenesí de mi boca, recorriendo tu clavícula y tu cuello. Ahoga ese te quiero que te sube por la garganta, es momento de gemidos, no de palabras. Ven que cuando abras los ojos, verás el cielo, ven que esta noche Tú y Yo, pararemos el tiempo, ven ven, te presento el Buen Sexo.
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