Estaba pensando, entre apuntes de historia, y cáscaras de pipas, en cuantas veces me pregunté si me engañaba a mi misma. Si tus miradas, tus roces, las sonrisas, las insinuaciones, si todo estaba en mi cabeza. Siempre crei que asi fue, y lo tonta que me sentí al final...
Pero no lo era. Puedo recordar tus labios a centrimetros de los mios en aquella habitacion atestada de gente, a oscuras, a la luz de un mechero lejano. Tu mano en mi rodilla. El primer guiño de tus ojos. Recuerdo tu mano acercandose a mi piel para acariciarme. Recuerdo como me mirabas el bikini tras las gafas de sol, como te reias cuando te pille. Recuerdo como me pedias que me acercara más cuando estabamos en la playa, dentro del agua. Recuerdo los cumplidos algo falsos cuando estaba sin arreglar, y las sonrisas, y las promesas. Lo recuerdo todo, A, nunca lo voy a olvidar, por que fui tu juguete un año. Un año entero de mi vida. Y parece que fue otra la que lloraba desconsolada cuando te portabas mal con ella, parece otra la que te miraba de reojo durante la comida. La que te saludaba toodos y cada uno de los dias, esperando algo, algo que siempre me dabas a medias.
No fue justo, y aún ahora dos años despues y teniendolo todo muy superado, sigo sin entender por que lo hacías. Que dereco tenías a tenerme siempre ahí, siempre esperando.
No ha pasado suficiente tiempo, y a la vez han pasado siglos, yo estoy siglos por delante de ti, y de la chica que era cuando entre las sabanas, me imaginaba que harías el dia siguiente que me hiciera suspirar y pensar que sí, que algo sentias por mi.
Adiós A, mi sueño sin cumplir, mi espinita, mi traumita
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