Ella, la muy tonta, siempre andaba pensando en despedidas. Vivía su vida como si fuera un película, pensando inconscientemente, que si cada escena de su vida era una perfecta y maldita escena de una película, su vida tendría el final feliz que estas suelen tener. Y así, cuando la conocí, aprendí a ser la protagonista de mi propia vida, por primera vez.
Éramos dos bobas, atolondradas, y soñadoras, éramos dos Niñas nacidas en la época equivocada, en el lugar equivocado. Y aún así, el Universo se encargó de arrastrar a nuestros capullos de cuento con nosotras.
Haber nacido "mal", no nos imnpidió sufrir, por que yo ahora mismo juraría, que si en el siglo XIX hubiéramos nacido, allí hubieran estado ellos, dispuestos a havcernos sentir no como la protagonista, sinoi como a la "amiga" de la película, a la cual todo le sale mal.
Déjame que te restañe una lágrima y que me humedezca los labios, déjame que te cierre los ojos mientras te cojo las manos, déjame recordarte el pasado, y enseñarte el futuro, y verás que las despedidas no son lo mío, ni son lo tuyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario