14 de diciembre de 2011

L.

L. me miró perspicaz mientras veía a R. alejándose.
   - Ve con él, ya hablaremos más tarde.
   - No - dije con soltura, aparentando normalidad - me apetece que hablemos ahora.
Sus ojos sxe achicaron con la sospecha. L. me pillaba siempre. Con ella los secretos no iban a funcionar nunca.
   - Voy a hacerte una pregunta y vas a contestarme sinceramente con la verdad.
   - Oh no...
   - Te gusta tanto cómo para salir con él?
   - No sé, supongo, no?
   - Si de verdad le quisieras, dirías "por supuesto".

Y qué razón tiene.

No hay comentarios:

Publicar un comentario