Los niños pequeños, dicen algo muy molesto que suena a algo así como "los que se pelean se desean". Los que son un poco más grandes lo traducen a "del odio al amor hay un paso". Yo nunca lo contradecí, pero nunca me pareció del todo creible. En las películas, tanto de niños como de mayores, existía y con frecuencia el amor a primera vista, y las chicas veían a los guapisimos chicos desde el otro lado de un bar, por ejemplo, lanzándolas miraditas. Pero claro, creces, y ves las cosas de otra manera.
Hay dos tipos de odio.
Primero, está el odio en el que detestas a alguien porque le odias, le odias a muerte, no importa las diferencias que tengais,es un odio con repulsión, esa persona te repele literalmente! Puede que sea por sus ideologías o por sus aciones, pero puede que simplemente te parezca insoportable. Toda esa persona te resulta insoportable.
Y después está ese otro odio. Ese odio odioso, que sientes hacia una persona porque sois polos opuestos, porque detestas su manera de actuar, de pensar y que gran parte de las veces, no es correspondido. Es un odio rencoroso que nace cuando sientes un ataque directo de esa persona. Pero sobretodo es odioso porque es un odio con momentos de debilidad. Es ese odio que desgraciadamente, tiene lagunas, y solo aflora a veces. Y los otros "a veces" que no aflora, te deja ver aquello que el odio precisamente trata de esconder para protegerte: que te atrae. Que esa persona a la que odias tiene, inexplicablemente para ti, cosas buenas, y que esas cosas buenas, te gustan. Es el típico odio que te deja pensando horas y horas, estrujándote el cerebro tratando de averiguar no solo si esa persona es "buena" o "mala", sino también tus propios sentimientos. Es el maldito odio que, en vez de ir por el camino del odio absoluto, más parecido mentalmente al infierno ( me lo imagino oscuro y lleno de torturas horribles ) va por el camino del odio pasional, ese odio que va mano a mano con el deseo, que tiene mil subidas y bajadas, y que me recuerda mentalmente al masoquismo ( dolor, placer, dolor placer, dolor... ) Y esque en el fondo, es un odio masoquista para el que odia.
Y por desgracia, el primer odio, el odio absoluto, no tiene fin, odias y odias, no hay límite; pero en el odio pasional, el camino de lo que llamamos odio es irremediablemente corto, muy corto, y el final es siempre el mismo: el amor. Y para bien o para mal, es un camino con doble sentido. Porque los amores nacidos en el odio mueren igual que nacen: detestando a esa persona, su manera de actuar y de pensar, porque al final, vuelves a darte cuenta, de que sois polos opuestos.
Es por esto que la gente grande debería decir "del odio al amor hay un paso, y viceversa".
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