5 de agosto de 2011

Te deseo, te deseo tanto.

No sirve para nada imaginar mil veces el momento más perfecto de tu vida en el que él te bese por primera vez, o se te declare. Si lo hacen romántico o no es cosa de ellos, eso no lo puedes forzar tú. Es más, todo depende de él. Si te besa o si no te besa, tambien, porque eso es principalmente por lo que no sirve de nada imaginarlo, porque puede que no suceda. Aunque en los cuentos de hadas, sucede.

Hoy me miro en el espejo y miro a mi alrededor y veo algo terrible, veo que haces juego con mi vida. Haces juego con mi sofá y con mi cama y con mi cara de sueño por las mañanas. Haces juego con mi televisión y con mi perro, haces juego con mis lágrimas, y tu risa hace juego con la mía. Te veo, te veo trayéndome el desayuno a la cama, te veo viniendo cansado cada noche, te veo haciendo  un esfuerzo por sacarme una sonrisa un mal día, porque haces juego con mi música y con mis gustos, haces juego en mi cocia, cocinando para mi! Sé que es una locura pero haces juego con mi locura y con mi fantasía.

Cuando les veo a ellos besándose y amandose una tarde de viernes o una mañana de sábado, cuando me cuentan que han dado un paso más, cuando pienso en ti dando ese paso con alguien que no fui yo, pienso a la vez en mi dando ese paso contigo, pienso en nuestras escapadas a lugares insólitos para estar a solas. Te deseo en cada rincón de mi casa y si estás conmigo te deseo da igual donde estemos, te deseo sí, de la manera más obscena, deseo abrazarte primero y pasar a mayores, besarnos de otra manera, deseo que tus miradas ardientes sean ardientes solo para mi... las miras así a todas? No puedo saberlo. Los sábados son odiosos si no sé donde estás, porque cada día aumenta mi miedo, y si encuentras a otra? Y si salgo de tu mente, si esque alguna vez estoy en ella?
Ayúdame a llevar el fuego a cualquier lugar, porque ardemos cada vez que nos tocamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario