Cargas con el peso de demasiadas fantasías. Cargas con la historia de chicas que jamás te tocaron si quiera. Te ven por los pasillos, en el andén del metro, te ven paseando por la calle, pero nunca van a tocarte, ni a besarte, ni a escuchar palabras bonitas de tu boca.
Y yo, que estoy en la línea intermedia entre tu juguete y tu bufón, observo pasiva, callada, con las manos en los bolsillos. De vez en cuando me arrastras hasta ti, y me permites que huela tu piel. Huela el daño, el dolor, huela la cocaína adictiva de tu piel.
Antes, no creía que un hombre pudiera ser como una droga, creía que no existía la adición a una boca. Pero es la verdad. Soy adicta a toda la mierda que me das, adicta a ser tu segundo plato, adicta a no ser nada en tu vida, adicta a tus mentiras.
I told him i found love.
I told him there's a boy in my life.
But he knows, that i didn't forget him.
No hay comentarios:
Publicar un comentario