27 de noviembre de 2011

You, fucking princess.

Una obsesión casi inhumana, algo que no se puede controlar.

     - You fucking princess - escupió las palabras con asco, resignándose a dirigirle la
palabra, aunque fuera para odiarla en voz alta -  you think you can just leave, with all my dreams, with all my fucking dreams, like if you didn't know that's all i want more?
     - I'm jus following my way.

Eso era más de lo que ella podía soportar

     - That's not your way bitch!! It's my way, my way!! They way i'm always seeking, they way you're always stealing me.
     - What i've stolen you??
     - ... My hopes.

Un odio latente, vivo, que salta cuando quiere, que aparece y se retuerce con el tic-tac de un reloj que grita a los cuatro vientos que tu oportunidad pasó, o que no llega.

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